Memoria de un viajero

Ya quisiera yo haber sido un viajero de la edad media como Marco Polo o Ruy González de Clavijo. También me hubiera conformado con ser un aventurero del s. XIX. Pero en estos tiempos que corren nadie va en cabalgadura y muy poco queda del espíritu romántico. A pesar de ello, camuflado en circuitos organizados, o a veces diseñados por mí, intento patear, conocer e impregnarme de este mundo que nos rodea. Y la memoria de un viajero es el relato gráfico de estas escapadas.

Mis primeros viajes fueron virtuales y transcurrieron por las amarillentas páginas de un atlas. En ellas iba dibujando rutas imaginarias que algún día recorrería. Pasado el tiempo, primero de mochilero y después de turista, voy disfrutando del planeta, poco a poco. Siempre con la cámara en ristre, le disparo a todo lo que me llama la atención. No me detengo más de lo justo en cada toma, ni persigo fotos espectaculares para su exposición, más bien procuro hilar un relato del viaje, una memoria visual que me haga revivir y volver a disfrutar aquellos momentos.

Aquí hay páginas antiguas, con poca calidad y enlaces no actualizados, las que tienen (*) y algunas galerías recientes hechas con Adobe LightRoom. Mi idea es adaptarlas todas al nuevo formato… ¡y sobre todo hacer las que me faltan!

Memoria de un viajero (por orden cronológico):