En el último día de nuestro viaje a Jordania teníamos previsto visitar el Mar Muerto. Pero Jerusalén, a unos 100 kilómetros nos atraía mucho más.

 

No todo el monte es orégano...

 

 

 

 

 

El muro de "seguridad"

 

 

 

Desde el Monte de los Olivos la vista de Jerusalén sobrecoge

 

 

 

La Cúpula de la Roca es una mezquita construida entre los años 687 y 691 por el noveno califa, Abd al-Malik. Los musulmanes creen que la roca que se encuentra en el centro de la Cúpula es el punto desde el cual Mahoma ascendió a los cielos para reunirse con Alá, acompañado por el ángel Gabriel. Es un lugar sagrado para los musulmanes. Los judíos afirman que ese lugar fue donde Abraham estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac por orden de Yahveh, donde Jacob vio la escalera al cielo, y donde se encuentra el corazón del templo de Jerusalén. Otras tradiciones judías dicen que es el punto donde se puso la primera piedra para construir el mundo.

 

En estilo "moscovita" tradicional, las cúpulas en forma de cebolla de la Iglesia y Convento Ortodoxo Ruso de Santa María Magdalena en Getsemaní, construidos por el Zar Alejandro III en 1888.

 

La Puerta Dorada fue usada por los turcos durante el período de los musulmanes en el siglo VII. Según los cristianos, Jesús entró a Jerusalén por esta puerta y por tanto es llamada la “Puerta Dorada”. Según la tradición judía, el Mesías llegará por esta puerta. Por esta razón es que hay delante de la puerta un cementerio musulmán, ya que el Sumo Sacerdote tiene prohibido atravesar un cementerio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las piedritas sirven como testimonio duradero de la visita de los familiares y allegados, pues no se deterioran, ni son fácilmente movibles del lugar. De esta manera, se simbolizan los lazos de unión sentimentales entre las personas sobrevivientes y el fallecido, y sirven para consolidarlos.

 

 

 

Columbarios cristianos de los siglos I y II

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por esta empinada calle, según la tradición, entró Jesús en Jerusalén el Domingo de Ramos

 

 

 

 

 

 

 

Getsemaní fue el jardín donde, según el Nuevo Tesamento, Jesús oró la última noche antes de ser crucificado. Está ubicado en la base del monte de los olivos. Cerca del jardín se encuentra la Iglesia de todas las naciones, también llamada la Iglesia de la Agonía.

 

 

 

Olivo plantado por Pablo VI en el Huerto de Getsemaní

 

 

 

Normas para entrar al templo (sin comentarios)

 

La Iglesia de las Naciones, o de la Agonía, está en obras

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esta cúpula fue donada por la Adoración Nocturna de España

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Tumba de la Virgen Maria se encuentra ubicada en el Valle de Cedron, a los pies del Monte de los Olivos

 

 

 

 

 

Según la tradición, aquí están los restos de Santa Ana y San Joaquín

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Puerta de los Leones o de San Esteban, entrada a la ciudad vieja

 

 

 

El acceso a la explanada de las mezquitas (Cúpula de la Roca y Mezquita de Al Aqsa) no es recomendable.

 

 

 

 

 

Este es el lugar donde probablemente nació la Virgen María

 

 

 

 

 

La Vía Dolorosa es una calle de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Dicha calle se ha tomado, tradicionalmente, como parte del itinerario que tomó Cristo, cargando con la Cruz, camino de su crucifixión. En la misma se encuentran marcadas nueve de las 15 estaciones del Viacrucis. Las restantes estaciones se encuentran dentro de la Iglesia del Santo Sepulcro.

 

 

 

 

 

 

 

La Segunda Estación se encuentra cerca de la antigua construcción romana conocida como el Arco del Ecce Homo, en memoria de las palabras pronunciadas por Poncio Pilato, mientras mostraba a Jesucristo al pueblo jerosolimitano. Sólo una parte de este arco triunfal, erigido por Adriano (en el año 135 a. C.) para celebrar la caída de Jerusalén, es visible actualmente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sobre el lithostrotos, en hebreo gabbatá (pavimento de piedra, Jn 19,13) está construida también la Capilla de la Condena donde han sido encontrados restos de una iglesia medieval. Segidamente a la inauguración de la nueva capilla, fue transferida, en 1914, la II estación del Via Crucis.

 

 

 

La Primera Estación es cercana al Monasterio de la Flagelación, donde Cristo fue interrogado por Poncio Pilato y posteriormente condenado.

 

 

 

 

 

Arcos de época romana forman parte de un ingreso monumental a un edificio considerado desde tiempo como el pretorio (Fortaleza Antonia). Los restos han sido englobados en una iglesia dedicada a Jesús, ridiculizado y coronado de espinas por los soldados (Jn 19,1).

 

 

 

 

 

La Tercera Estación Penitencial rememora la primera caída de Cristo en su camino a la crucifixión. El lugar viene señalado por una pequeña capilla que pertenece a la Iglesia Católica Armenia. Es un edificio del siglo XIX renovado completamente por soldados católicos de la armada libre polaca durante la Segunda Guerra Mundial.

 

El encuentro entre Jesús y su madre se conmemora mediante un pequeño oratorio con una exquisita luneta sobre la entrada, adornada con un bajorrelieve cincelado por el artista polaco Zieliensky. Este encuentro, sin embargo, no aparece en los textos canónicos.

 

 

 

 

 

 

 

Una inscripción en el arquitrabe de una puerta indica el lugar del encuentro entre Jesús y Simón el Cirineo, que fue quien llevó la pesada cruz de Cristo hasta el monte Gólgota (Calvario), el lugar de la crucifixión. Este episodio es recogido en los tres Evangelios sinópticos.

 

 

 

 

 

 

 

Una iglesia perteneciente a Griegos Católicos conserva la memoria del encuentro entre Jesús y la mujer Verónica, cuya tumba también puede ser visitada en la misma. La reliquia de este encuentro, en el cual, según la tradición, Verónica limpió el rostro del Señor con un pañuelo de seda, en el que sus facciones quedaron impresas. Actualmente existen diferentes iglesias que aseguran conservar el llamado Santo Rostro.

 

 

 

 

 

El lugar de la segunda caída de Jesús y Séptima Estación está señalado con un pilar situado entre la Vía Dolorosa y la pintoresca calle del Mercado.

 

 

 

En el muro exterior del monasterio griego ortodoxo hay una cruz tallada ennegrecida por el tiempo. Este es el lugar donde se supone que Jesús encontró a las piadosas mujeres, como aparece en el Evangelio según San Lucas.

 

 

 

 

 

 

 

La tercera caída de Jesús es señalada con una columna de la época romana a la entrada del monasterio copto.

 

 

 

La Basílica del Santo Sepulcro desde el patio del monasterio etíope. A la izquierda de la foto se ve la cúpula de la capilla de Santa Elena.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lugar donde Jesús fue clavado a la Cruz. Es la estación XI de la Vía Dolorosa

 

 

 

Estación XII. Lugar donde Jesús murió en la Cruz. El círculo dorado con rayos de plata, en el escalón de mármol, indica lugar donde estuvo la cruz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estación XIII. El cuerpo de Jesús es bajado de la Cruz y mientras descansa sobre esta piedra es limpiado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el lugar donde había sido crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie todavía había sido depositado. Allí, pues, porque era el día de la Preparación de los judíos y el sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús. El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro.

 

Echa a correr y llega donde Simón Pedro y donde el otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: "Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto." Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro.

 

Se inclinó y vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte.

 

Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó, pues hasta entonces no habían comprendido que según la Escritura Jesús debía resucitar de entre los muertos. (Jn 19,41-20,9)

 

 

 

 

 

 

 

La roca del Calvario

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el barrio judío

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tienda de recuerdos en el barrio armenio

 

Salimos por la Puerta de Sión...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Cenáculo es una estructura pequeña de dos pisos dentro de un gran complejo de edificios en la cima del Monte Sión. El piso superor fue construido por los franciscanos en el siglo XIV para conmemorar el lugar de la Ultima Cena. Es también identificado como "la sala superior" donde el Espíritu Santo descendió sobre los Apóstoles en Pentecostés (Hechos 2:2-3).

 

David fue sepultado en su ciudad sobre la colina oriental (1 Reyes 2:10).

 

Del patio enclaustrado del convento franciscano del siglo XIV, entramos a la planta baja del edificio, en una habitación que actualmente sirve como sinagoga. La puerta a la derecha da entrada a una sala de oración.

 

En la habitación siguiente hay un cenotafio que marca el lugar de la tumba del rey David. La lápida está cubierta por un paño de terciopelo, y sobre ella hay coronas de Torá de sinagogas de comunidades judías que fueron destruídas en el Holocausto.

 

 

 

 

 

La Abadía de la Dormición está en el lugar donde la Virgen María habría muerto o entrado en el “sueño eterno”.

 

Una escalera desciende a la cripta, una habitación circular bajo la iglesia en cuyo centro yace una estatua de tamaño natural de María durmiendo, hecha de madera de cerezo y marfil.

 

Decoran el cielorraso de mosaico una figura de Jesús y alrededor de él retratos de algunas de las mujeres más famosas en la historia bíblica - Ruth, Estér, Yaél, Eva y Miriam (la hermana de Moisés).

 

 

 

 

 

 

 

El Muro de las Lamentaciones. Es el último vestigio del Templo de Jerusalén, el edificio más sagrado del judaísmo. Los restos que aún quedan datan de la época de Herodes el Grande, quien mandó construir grandes muros de contención alrededor del Monte Moriá, en el año 37 a.C. ampliando la pequeña explanada sobre la cual fueron edificados el Primer y el Segundo Templo de Jerusalén, formando lo que hoy se conoce como la Explanada de las Mezquitas. Ha que pasar por un control de seguridad para poder bajar a la plaza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las chicas se lamentan a la derecha, los chicos a la izquierda, en medio, una mampara.

 

Frente a él se lamenta la destrucción de la ciudad y la dispersión del pueblo hebreo, se lee el libro de los Salmos o se realizan ceremonias de Bar Mitzva. Alabanzas y peticiones (orales y escritas) son comunes y continuas.

 

 

 

Los judíos han rezado frente a este muro durante los últimos dos mil años, creyendo que este es el lugar accesible más sagrado de la Tierra, ya que no pueden acceder al interior de la Explanada de las Mezquitas, que sería el más sagrado de todos.

 

 

 

 

 

 

 

En la sinagoga que hay junto al muro

 

 

 

 

 

La tradición de introducir un pequeño papel con una plegaria entre las rendijas del muro tiene varios siglos de antigüedad. Entre los rezos de los judíos se incluyen las fervientes súplicas a Dios para que vuelva a la tierra de Israel, el retorno de todos los exiliados judíos, la reconstrucción del templo (el tercero), y la llegada de la era mesiánica con la venida del mesías judío.

 

 

 

 

Baltasar, Mariló, Juan Pedro, Paola, Pilar y yo

 

 

 

Este cocinero callejero estaba muy orgulloso de su faláfel

 

 

 

Por las callejuelas del barrio armenio...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

... hasta la Puerta de Jaffa (en obras)

 

 

 

La ciudadela y el colapso del tráfico

 

Camino de la frontera, varios check-points más y mucho movimiento de carros

 

En una gasolinera, una vieja gloria de la guerra del 67