Maalula es una ciudad colgada de un acantilado a poco más de 50 Km. de Damasco. Su población es mayoritariamente greco-católica melquita, una iglesia católica de rito bizantino que goza de autonomía bajo el papa de Roma. Con el alumbrado de Navidad parecía un auténtico belén. Aquí todavía se habla el arameo, la lengua materna de Jesús.

 

 

 

 

 

El Monasterio de Mar Sarkis (San Sergio) fue construido en el siglo IV sobre las ruinas de un templo pagano. De estilo bizantino y formas despojadas guarda en su seno uno de los primeros altares cristianos. Desde su construcción hasta la fecha este monasterio ha sido utilizado como lugar de culto; lo que le confiere un soplo de misterio aún mayor. Está rigurosamente prohibido hacer fotos en el interior, una pena, ya que sitios así merecen ser mucho más conocidos.

 

El monasterio es propietario de una interesantísima colección de íconos religiosos de los siglos XVI al XVIII; esta es una reproducción que compramos.

 

 

 

 

 

 

 

Tecla de Iconio, Santa Tecla, fue una santa en el período inicial de la Iglesia, seguidora de San Pablo. El convento de Mar Takla, para el que hay que subir cientos de escalones, es de rito ortodoxo y guarda celosamente los restos de la santa, hija de un príncipe selyúcida. Tampoco dejaban hacer fotos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Antigua capital de la provincia romana de Arabia e importante etapa en la antigua ruta caravanera de La Meca, Bosra conserva, encerrados en sus gruesas murallas, un magnífico teatro romano del siglo II, ruinas nabateas, romanas, bizantinas y varias mezquitas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nur al-Din fortificó el teatro romano y lo convirtió en una auténtica ciudadela, que no fue conquistada hasta la llegada de los mongoles. Baibars la restauró en 1261.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bosra fue una ciudad muy próspera. Paso obligado de las caravanas procedentes de Arabia, su importancia comercial fue enorme, y llegó a contar 50.000 habitantes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esta fue la última parada en Siria. A unos kilómetros nos esperaba Jordania.