En mayo de 2012, después de pasar unos días en Cambridge, ayudando a mi cuñada a encontrar un piso, me quedó tiempo para darme una escapadita a Londres y visitar el Museo Británico.
Cambridge, 24 y 25 de mayo
Fueron dos días completos buscando alquileres, entre revistas y portales de Internet. También dimos algunas vueltas por la ciudad del puente sobre el río Cam. Hice solo algunas fotos; pensaba volver con más tranquilidad unos meses después, pero el proyecto no cuajó, y no volví.
Londres, 26 de mayo
En la estación de Cambridge, la taquillera me hizo varias preguntas —que no entendí— en un perfectísimo inglés. Finamente se apiadó de mi y me vendió un billete. En cuarenta y cinco minutos de trayecto y un agradable paseo desde King’s Cross, estaba otra vez, trece años después de mi primera visita, en el Museo Británico. Solo quería disfrutar de aquel montón de arte global, y de paso seguir practicando con mi Fujifilm X-100. La cámara, además de ligera y manejable, se portó muy bien. Estas son las fotos de aquel relajado día, todo lo que me fue llamando la atención o pensé que podía interesar a personas como tú.

































































