Lanzarote

En julio de 1996 pasamos una semana inolvidable en Lanzarote, alojados en el Hotel Riu Paraíso. El primer día visitamos el Parque Nacional de Timanfaya; allí hicimos la preceptiva ruta en dromedario. Otro día fuimos a la zona vinícola de La Geria en la que se produce uva malvasía para unos vinos exquisitos. Continuando nuestro recorrido, visitamos la espectacular Casa Museo de César Manrique.

 

Gracias a nuestro coche alquilado, seguimos recorriendo la isla a nuestro aire: los Jameos del Agua, con sus cangrejos albinos autóctonos; el Mirador del Río, que no es río, sino un brazo de mar que separa a Lanzarote de otra isla, La Graciosa; la Cueva de los Verdes, el Jardín de Cactus, el Charco Verde, los Hervideros…

 

Aunque Lanzarote tiene mucho que ver, otro día hicimos una excursión a Fuerteventura. Embarcamos en el ferry que va de Playa Blanca a Corralejo y allí alquilamos otro coche. Las playas de la isla del viento eran infinitas y las dunas espectaculares, sin duda es un lugar para regresar con más tiempo. El último día por fin visitamos Teguise y su mercadillo.

 

Además de los ocho carretes de negativo que tiré, durante el viaje también disparé unas diapositivas Scotch que revelé (proceso cruzado) con el C-41 y unas diapositivas infrarrojas. Antes del Photoshop no había muchas posibilidades de alterar colores y contrastes y el caso era experimentar; en la última galería te dejo algunas de estas fotos “diferentes” 😉

 

El siguiente viaje: China