La Semana Santa de Córdoba —y de otros lugares donde me he desplazado—siempre es uno de mis momentos favoritos a la hora de tomar fotografías. La rapidez con la que hay que encuadrar, los cambios constantes de luz y un cúmulo de dificultades menores (aglomeraciones, cansancio, climatología, etc.) hacen de la fotografía cofrade un reto apasionante.
Primeras fotos en la Semana Santa de Córdoba (1973-1989)
En 1970 me apuntaron a la «Congre» de San Hipólito, iglesia en la que hice de monaguillo durante varios veranos. También desfilaba en el cuerpo de acólitos de la Hermandad de la Buena Muerte. Con catorce años, en la primavera de 1973, hice mis primeras fotos en la Semana Santa de Córdoba, con una Instamatic 25 y un cuboflash. Como cabía esperar, las fotos salieron muy mal 🫤.




En aquellos años se fraguaba mi afición a la fotografía, y en 1975,con mi nueva Agfa Silette LK Sensor, tiré el primer carrete en una procesión; fue al Descendimiento en el Puente Romano.
Unos años después colaboré un tiempo en la modernización de la Hermandad del Calvario, hasta que en 1980 por motivos laborales me marché de Córdoba. Pasé siete años en Benaoján y otros pueblos de Málaga. En vacaciones volvía a Córdoba y a veces tiraba fotos a los pasos y al ambiente cofrade.
1981
1982
1983
1984
1989
Este año tiré un carrete al Vía Crucis, para participar en un concurso. La foto «En una noche de marzo» salió bordada y me dieron el primer premio, con el que compré una nueva réflex. También tiré unas diapositivas que yo mismo revelé, sin demasiado acierto.
Desde 1987 residí en La Puebla de los Infantes (Sevilla). Allí abrí estudio fotográfico y documenté sus celebraciones, entre ellas, la Semana Santa. En estos años publicaron muchas de mis fotografías en revistas, estampas y carteles; y muchas están en la web.
En 2002 regresé a Córdoba, y desde 2018 estoy jubilado. Ahora me dedico a viajar, leer, pasear, y sobre todo, a ordenar miles de fotos. También voy dando forma a esta página web en la que comparto imágenes y recuerdos. No hago exposiciones ni me suelo presentar a concursos, aunque algunas veces que lo he hecho, he tenido suerte. Además de gabar en 1989 el primer premio del Vía Crucis, en 2008 también me llevé el primero de Las Angustias para su cartel del 450 aniversario. Después hice el cartel del Perdón en 2011 y fui miembro unos años de la Asociación de Fotógrafos Cofrades de Córdoba (FOCOCOR).








































































































































































