Armenia

En agosto de 2014, Mariló y Baltasar, Pilar y yo, pasamos a Armenia desde la vecina Georgia, atravesando un puente y un arroyo, tierra de nadie cerca de Bagratashen. Cumplidos los trámites fronterizos, empezamos a recorrer el país y a visitar monasterios, acompañados por Rwuzanna Khachatryan, la excelente guía y traductora que nos esperaba en el puesto fronterizo.

 

 

Lorri, 8 de agosto

Monasterio de Ajtala 

Cerca de la frontera estaba este monasterio fortificado del siglo X. Antiguamente calcedonio, estaba actualmente inactivo.​​ El fuerte jugó un papel importante en la protección del noroeste de Armenia. La iglesia principal era famosa por los frescos, de alta calidad artística, que cubrían sus muros interiores.

 

 

Poco después paramos a comer en una venta llena de turistas. No habíamos visto apenas turismo en Georgia, sin embargo aquí abundaban los autocares, y muchos eran italianos. La cerveza local, Kilikia, era deliciosa y barata. El café turco era muy espeso, pero sabroso.

 

Monasterio de Haghpat

Después de comer nos dirigimos a Haghpat, un complejo monástico, «obra maestra de la arquitectura religiosa y un centro principal del aprendizaje en la Edad Media», incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad en el año 1996. La iglesia de Santa Cruz es el edificio más antiguo que queda de Haghpat. Se empezó en 966-67. Es rectangular con una cúpula central sobre cuatro pilares enormes. En el ábside sobrevive un fresco de Cristo Pantocrátor. Como todas las iglesias armenias, al oeste tiene adosado un nártex, añadido en el s. XIII por la princesa Mariam.

 

 

Monasterio de Sanahin

Este monasterio fue el tercero y último de aquel día tan largo. Fue fundado en el 966, bajo la dinastía de los bagrátidas. Tuvo una importancia capital en la cultura, se enseñaban humanidades, medicina y otras ciencias y tenía un escritorium de donde salieron libros, muchos de ellos ilustrados con miniaturas. Se conforma de diversos edificios levantados en distintas épocas: la iglesia de Astvatsatsin (Iglesia de la Madre de Dios), de Amenaprkitch (Iglesia del Salvador), sus respectivos atrios, la capilla de San Gregorio, una academia, una biblioteca y el campanario. También había un pequeño cementerio.

 

 

Pasamos la primera noche armenia en el Avan Dzoraget, un precioso hotel de montaña, con una temperatura ideal.

 

Tavush, Geghark’unik’ y Ereván (capital de Armenia), 9 de agosto

Bien temprano, una vecina se puso a orear la lana de un colchón; los amaneceres en estos lugares tan sencillos no tienen precio.

 

Monasterio de Haghartsin

El sábado nos desplazamos hacia el este, camino del Tavush y el lago Sevan. A media mañana llegamos al monasterio de Haghartsin, construido entre los siglos X y XIII, y que acababa de ser completamente restaurado por un sultán de Emiratos Árabes Unidos.

 

 

Monasterio de Goshavank

El complejo fue edificado entre los siglos XII y XIII durante el período zakárida. La iglesia principal del monasterio estaba dedicada a Santa Madre de Dios (Surp Astvatsatsin). Otras dos iglesias (Surp Grigor y Surp Grigor Lousavorich), varias capillas y una biblioteca completaban el sitio. El monasterio llevaba el nombre de su fundador, el fabulista, jurista y teólogo Mkhitar Gosh. Tuvo uso religioso hasta el siglo XIX y en la actualidad, tras una restauración, se convirtió en un atractivo turístico regional.

 

 

Una hora después llegamos al lago Sevan, destino veraniego para muchos armenios y georgianos. Hacía calor y en un chiringuito degustamos la trucha local asada y la cerveza Gyumri 😋

 

Sevanavank

Después de comer tuvimos que subir doscientos y pico escalones para llegar al monasterio más fotografiado y visitado de Armenia. Fue fundado en 874 por la princesa Mariam Bagratuni, sobre el emplazamiento de un monasterio del siglo IV destruido por los árabes. Solo quedaban en pie dos iglesias: Surp Arakelots («Santos Apóstoles») y Surp Astvatsatsin («Santa Madre de Dios»), que formaban parte de un seminario adyacente.

 

 

Ereván

Por la tarde llegamos a Ereván, la capital, y nos alojamos en el Ani Plaza, un gran hotel en pleno centro. Después de un paseo por los alrededores, celebramos mi cumpleaños antes de caer rendidos.

 

 

Ereván y Kotayk, 10 de agosto

El domingo por la mañana le pedimos a Rusana y a Karen (conductor) que nos llevaran a algunos lugares poco frecuentados por los turistas… Empezamos en Tokhmakh, el cementerio central y seguimos por el mercado de Gumi Shuka.

 

Museo de la Madre Armenia

Fuimos después al parque de la Victoria. Este museo estaba cargado de historia y, lamentablemente, también de actualidad. Vimos muchos recuerdos de un pasado reciente que todavía dolía, héroes y batallas, armas y muertos, banderas propias o capturadas al enemigo, objetos personales de quienes ya no los necesitaban… Sentí como otras veces que la gente corriente siempre perdemos a los nuestros, nuestras cosas, nuestras casas y a veces, nuestra vida. Recé para que aquellos conflictos acabaran pronto. Y bien.

 

 

La Cascada, Matenadaran y el Vernissage

Del museo fuimos a la Cascada, una original y monumental escalera, rodeada de jardines y esculturas de Fernando Botero y Jaume Plensa, entre otros. Más tarde pasamos por Matenadaran, el museo de manuscritos, pero estaba cerrado (volvimos a visitarlo el martes, las fotos en este enlace). Lo que sí estaba a pleno rendimiento era el Vernissage, un mercadillo enorme, con toda clase de artesanías y antigüedades. Estuvimos comiendo en la Taberna Yerevan, sitio turístico con menú abundante, delicioso y barato (unos 8 euros por persona).

 

 

Monasterio de Geghard

Por la tarde, después de un descansito, salimos de la capital unos kilómetros hacia el este. Geghard era lugar muy especial, excavado en la roca. El nombre le venía de la reliquia de la lanza que hirió a Cristo, y era lugar de peregrinación de los cristianos armenios desde hacía siglos.

 

 

Templo de Garni

Muy cerca estaba el templo de Garni, construido en basalto entre los siglos I y II, fue destruido por un terremoto en el s. XVII y reconstruido en el XX. De regreso a Erevan, vimos la silueta del monte Ararat, donde se posó el Arca de Noé tras el diluvio; después del genocidio armenio quedó en territorio turco.

 

 

Armavir, 11 de agosto

Iglesia de Santa Hripsime

El Complejo Monástico de Echmiadzin se compone de varias iglesias y la Santa Sede de la Iglesia Apostólica Armenia. La iglesia de Santa Hripsime es una de las iglesias más antiguas que sobreviven en el país. La iglesia fue erigida para reemplazar el mausoleo original construido en el año 395 d.C. que contenía los restos de la mártir a quien está dedicada la iglesia. La estructura actual fue completada en el 618 d.C.

 

 

Iglesia de Santa Gayana

Santa Gayana fue construida en el año 630. Su diseño se ha mantenido sin cambios a pesar de algunas renovaciones parciales. Gayana era el nombre de una abadesa que fue martirizada junto con otras monjas en el año 301, y posteriormente hecha santa de la Iglesia apostólica armenia.

 

 

Catedral de Echmiadzin

Terminamos la visita a este complejo visitando la catedral, el edificio cristiano más antiguo de Armenia. Su primera construcción data del 303, pero posteriormente fue reconstruida en 484, aunque fue en el s. XVII cuando se le hicieron mayores transformaciones. Santa Echmiadzin tenía en su poder tres reliquias: la Lanza de la Pasión, la mano de san Gregorio y madera del Arca de Noé. El consumo de velitas, a unos 10 céntimos de euro la unidad, era considerable.

 

 

Catedral de Zvartnots

Después visitamos las ruinas de esta curiosa catedral circular del siglo VII. Junto con las iglesias en Echmiadzin, Zvartnots estaba en la lista del Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000.

 

 

Este día comimos en una ONG muy activa, Cross of Armenian Unity. El local estaba muy bien decorado, los platos resultaron exquisitos y el servicio excelente. Todo un acierto solidario.

 

Después volvimos a Ereván. Descansamos un rato y salimos a dar una vuelta, hasta que se nos hizo de noche en la Cascada.

 

Erevan,12 de agosto

Nuestro último día en Ereván empezó dando un paseo por la Plaza de la República y alrededores. Rusana nos sorprendió con un lote de regalos, infusiones, adornos y recuerdos. Después fuimos a Matenadaran, uno de los mejores museos de manuscritos del mundo; las fotos que hice están en este enlace a mi página del museo.

 

 

Tsitsernakaberd

Más tarde fuimos al monumento dedicado a las víctimas del genocidio armenio, que sucedió desde 1915 hasta alrededor de 1922. Se construyó durante el periodo soviético, en 1966, como consecuencia de las manifestaciones populares que hubo el año anterior. En la valla, se enumeraban las ciudades masacradas por los turcos y en el suelo estaban las tumbas de las primeras víctimas del conflicto del Karabaj.

 

 

Antes de comer estuvimos saludando a Tatev, la chica que había organizado y coordinado las etapas de nuestro viaje por Azerbayán, Georgia y Armenia. Después, en una taberna de la avenida Sayat-Nova, hicimos un almuerzo memorable.

 

Aquella tarde visitamos el Museo de Historia de Armenia; fue una pena que no permitan tomar fotos en el interior. Sí retraté las estelas y algún jachkar que había en una galería cubierta. A las 5 habíamos terminado las visitas y volvimos al hotel para preparar las maletas y acostarnos temprano.

 

Vuelta a casa, 13 de agosto

Antes del amanecer ya estábamos en Zvartnots, el aeropuerto situado cerca de la catedral circular que habíamos visitado. Afortunadamente el viaje fue llevadero, ya que Vueling aquel verano hacía en cinco horas vuelos directos a Barcelona ✈️.

 

El siguiente viaje: Sri Lanka