Georgia

Del 4 al 8 de agosto de 2014, Mariló y Baltasar, Pilar y yo, viajamos por Georgia. En mi colegio estudiaban dos chicos georgianos y hacía muchos años que me interesaba por el Cáucaso, desde que de niño había leído el libro de Geografía de mi padre. Quería viajar por Azerbaiyán, Armenia y Georgia y ningún mayorista hacía ese viaje entonces, pero en FITUR convencí a una chica armenia para que lo programara. Fueron solo cinco días de ruta por Georgia, en los que Tamuna Jabauri , profesora del Collège de Saint-Exupéry de Tiflis, nos guio, nos enseñó todo lo que pudo y hasta hizo de madre 😊.  Estas fotos, que tardé varios años en revelar, están dedicadas a ella y a mis numerosos amigos georgianos. სარგებლობენ!

Tiflis, 4 de agosto

Pasamos la frontera desde Azerbaiyán a pie, tirando del equipaje. Es una sensación muy extraña transitar esos cientos de metros por tierra de nadie. Al otro lado nos esperaba Tamuna, que nos ayudó en el trámite de entrada. Subimos a nuestra furgoneta y empezamos la ruta. La primera parada fue en Signagi. Vimos las ruinas de la antigua ciudad real y paseamos por el pintoresco pueblo. Muy cerca estaba el Monasterio de Bodbe, con las reliquias de Santa Ninó. Allí comimos en la hospedería; la cerveza estaba exquisita y las empanadas y el khinkali, buenísimos. En Tiflis nos alojamos en el Marriott, en pleno centro, la plaza de la Libertad. Por la tarde paseamos tranquilamente por la avenida Rustaveli hasta el anochecer.

Tiflis, 5 de agosto

Empezamos las visitas en la estatua ecuestre del rey Vakhtang Gorgasali y la Iglesia de la Dormición de la Virgen de Metekhi que estaba al lado. Subimos después a la fortaleza de Narikala y a la Catedral de Sioni. Tamuna quería enseñarnos todos los secretos de su ciudad y nos llevó a los baños de azufre, a la cascada Leghvtakhevi y a la mezquita central. A la hora de comer descubrimos otro manjar, el khachapuri.

Después seguimos hacia la Iglesia Jvaris Mama y el moderno Puente de la Paz; allí compramos un dulce espectacular: el churchkhela. Antes de volver al hotel estuvimos en el Museo Nacional de Georgia.

Al final de la tarde visitamos el Museo Nacional de Georgia (Saqartvelos Erovnuli Muzeumi). Estaba muy bien organizado y ofrecía una visión global de la historia de Georgia, incluido el periodo que estuvo bajo el dominio soviético. La exhibición del tesoro en el sótano del museo mostraba joyas que databan de más de 2.000 años; también había armas y algunas piezas impresionantes de la Segunda Guerra Mundial. Su diseño se había realizado tres años antes por Lina López, una colombiana residente en París. Aproveché para hacer muchas fotos con la Fujifilm X-100; aunque cada vez usaba menos estas imágenes en mis clases, sí que conservaba mi pasión por los museos, sobre todo por los que permitían hacer fotografías.