Cementerios

Los cementerios siempre me han cautivado. Envueltos en un aura de misterio, asunto tabú, me ayudan a entender el enigma de la vida y la muerte.

En Colliure
En Colliure (1977)

Mi primer viaje -mochila y autostop- fue una peregrinación a la tumba de don Antonio Machado (en 2007 me encontré en Soria con la de Leonor). Después, poco a poco, he ido tomado las fotos que forman esta galería. Son cementerios que me he ido encontrando por el mundo. También hay otros lugares de duelo, como el Raj Ghat donde fue incinerado Gandhi, las piras funerarias junto al río Bagmati en Katmandú, o las Torres del Silencio en Jazd, en las que los zoroástricos dejaban los cadáveres para los buitres.

Últimamente he visitado con mayor detenimiento los cementerios. Uno de mis preferidos es el que tenía junto a casa, el de La Salud, que forma parte de la Ruta Europea.

También incluyo fotos de cementerios del Cáucaso (Azerbaijan, Georgia y Armenia) y de Sri Lanka, de Madrid, de los Pirineos, y de los curiosos ritos de exhumación y reentierro que presencié en Madagascar. Sigue el cementerio de Samarcanda y uno militar en Pyongyang.

Termina por ahora la galería con los cementerios que he retratado con más tranquilidad en el último año. Son los de Fuencarral (Madrid), Ribeauville (Alsacia), dos que me encontré en Islandia (el de Vik en medio de una ventisca apocalíptica) y los Père Lachaise y Montmartre (Paris).

Continuaré…