Paseos por Córdoba en 2022

Después de un tiempo a medio gas, empiezo esta página para ir publicando las fotos de mis Paseos por Córdoba en 2022. Se cumplen ahora 50 años de mis primeros revelados en casa. En 1972 no podía pagar los cartuchos 126 para mi Instamatic, y mucho menos lo que cobraban en los laboratorios, así que me fui a Casa Guerrero y compré los químicos imprescindibles. En mi cuarto monté el tinglado, con una bombilla roja que tomé prestada de una obra y un par de cacharros de plástico que cogí del frigorífico. Allí revelaba «a ojo» carretes de 6×9 que tiraba con la Kodak de mi padre y sacaba algunas copias por contacto. Algunas de aquellas fotos están publicadas en mis «primeros paseos». Desde entonces, salvo en tiempos de adversidad económica, no he dejado esta afición, ni la costumbre de tirar un rollo de vez en cuando.

Hace unas semanas, un amigo de AFOCO publicó en redes que había comprado un carrete y lo iba a usar en una vieja cámara. Me ofrecí de inmediato a revelárselo y digitalizárselo. Y ya que tenía que ponerme, cargué mi Nikon y el martes 18 de enero tiré el primer carrete de este año. Paseo agradable en una luminosa mañana de invierno. Me cuesta hacer fotografía callejera con la infamia de las mascarillas, así que intenté esquivar a la gente. Empecé por los bancos cada vez más abandonados de la Biblioteca de Séneca. Seguí hasta las Tendilllas y la Plaza del Potro, y acabé en la Mezquita-Catedral, que siempre tiene algo nuevo por descubrir. Lo que más me gustó fue la serie que cierra la galería, un montaje con tres puertas de la calle Armas y textos de la Mezquita-Catedral.

Domingo, 20 de febrero

Tenía que presentar un par de fotos al Concurso Social de AFOCO y no me puse a rebuscar en el archivo, sino que salí a dar un paseo. Empecé por la biblioteca interminable y el estanque con el monumento al agricultor, la familia y el progreso. Me fijé en las tejas victorianas del fielato, antigua báscula, y en la antigua estación me paré en la locomotora de Anjubault. Los nuevos edificios de la zona ―y también los viejos― me dieron mucho juego y terminé en la Estación de Autobuses, que nunca antes había fotografiado.

Jueves, 24 de febrero

Había varias exposiciones en Córdoba que quería ver antes de su clausura, el 28 de febrero. También quería probar mi nueva réflex de carrete, pero eso lo dejé para otro día. Esto es lo que vi y retraté:

El renacer de la figuración (Sala VIMCORSA)

Una impactante muestra de parte de los fondos del Museo Europeo de Arte Moderno. Con un montaje muy acertado, es el tipo de exposición que me encanta. No me limito a reproducir las obras — para eso están los catálogos— sino que busco el ángulo que deja ver el diálogo entre las creaciones y su entorno. En fin, mejor lo expreso con mis fotos:

Paco Luque (Teatro Cómico)

Una interesante exposición de esculturas (en bronce y terracota) y dibujos del creador santaellano. Un universo de volúmenes desbocados y sueños atemporales. Me encantó.

Un cuento chino de Juan Vida (Espacio Gala)

Era una muestra intimista y vital, consecuencia de una experiencia personal, una adopción. Interesante trabajo.

Antonio Bujalance y Aurelia Navarro en el M.B.A.

Una interesante selección de dibujos del menciano Antonio Bujalance, que donó al museo en 2017. En otra de las salas se rescataba a Aurelia Navarro, nacida en Pulianas (Granada) y que residió en Córdoba, aunque su trayectoria fue irregular.

Nueva visita al C3A

Ya estuve en el C3A en 2018 y en 2021, para la Bienal, pero la exposición del Equipo 57 que estaba a punto de cerrar, no podía perdérmela. Enorme cantidad de materiales, dibujos, bocetos… También me encontré allí con la Alhambra de Juan Serrano; entrar en el montaje fue una experiencia única.