Madrid

He tardado mucho en escribir esta página sobre Madrid. Tantas idas y venidas, tantos recuerdos que se agolpaban, tantas emociones vividas, y no veía por dónde empezar

Madrid en los 60 y los 70

Recuerdo muchos viajes familiares a Madrid en el SEAT 600, atestado y sin más aire que el que entraba por las ventanillas delanteras. En la carretera, un infierno de baches, era corriente pinchar y tener que buscar un taller de recauchutados; otras veces se rompía la correa del ventilador…

Desde niño, Madrid me ha encantado. Mi abuela y mis tías vivían en la calle Máiquez, a un paso del Retiro. Unos días íbamos a ver museos con papá; otros, a las tiendas de decomisos del Arenal, tomando siempre una leche merengada en la calle del Carmen. Dábamos enormes paseos por la Gran Vía, disfrutando con los cochazos, los escaparates y algún que otro famoso —¡¡¡un día casi me topé con Yul Brinner!!!—. Pero sin duda, lo que más nos gustaba era bajarnos a la Casa de Fieras para embobarnos con los monos, los osos, la leonera…

1980, el año de la mili

Ganadas las oposiciones, para empezar pronto a trabajar, tenía que hacer el servicio militar y me tocó en Madrid. El campamento, muy corto y fresco, fue en Colmenar Viejo y de allí me mandaron a Aranjuez, de maestro. Entonces me empadroné con mis tías y tuve todo el año pase pernocta. Evidentemente no vivía con ellas, sino en un pisito alquilado cerca del cuartel de Pavía. Los fines de semana que no bajaba a Córdoba a estar con Pilar, cogía el tren y me iba a la capital. Me encantaba el Rastro los domingos y patearme Madrid de punta a rabo; también me solté con el metro que ya llegaba a Sainz de Baranda, a dos zancadas del piso de mis tías, que me mimaban. En verano también di alguna escapada a Chinchón, donde veraneaba Pilar con sus tíos y primos.

Los cabos Conde, Urreta, Morales y Becerra (Pavía nº 4)

Madrid, 1981∼2003

En los años que siguieron no dejamos de ir a Madrid. Íbamos a ver a los primos de Pilar. Asistimos a funciones de teatro y a varios musicales; en especial recuerdo Barnum y Cabaret. Y organizamos varios viajes de fin de curso. Además en alguna ocasión fue punto de partida y regreso de viajes de mayor envergadura.

Madrid en digital

Hasta entonces había tirado fotos y diapositivas, que a veces proyectaba en clase, pero con la fotografía digital todo estaba cambiando. Entonces me propuse rehacer mi archivo de recursos de arte. Se pueden ver algunas galerías en mi página de museos de Madrid: Arqueológico y Prado (2005). Faltan Sorolla, San Fernando y Cerralbo (2012)… otros esperan turno para que monte su página: Reina Sofía, Tyssen… Y otros muchos, aún ni he ido a verlos.

Además de museos, estos años hemos ido varias veces a FITUR, a llevar sobrinos de excursión, a espectáculos musicales, a comprar, a comer y a todo lo que ofrece una capital tan interesante como es Madrid.

Madrid en 2017

En 2017 empezamos a estar más sueltos y después de ir a FITUR en enero, volvimos en el puente de Andalucía y nos alojamos en el hostal Delfina, un clásico de la Gran Vía que me evocaba el piso de mis tías ❤️.  Aprovechamos para comer con los primos, nada menos que en Alberto; después vimos un musical muy divertido, Menopause.

Al día siguiente fuimos al Banco de España a cambiar las últimas pesetas, aunque la maquinita contó lo que le dio la gana. Después nos esperaban  —en un segundo patio atravesando un sórdido sótano—  en la Embajada de Uzbekistán, para solicitar un visado. Después a De viaje, una tienda donde están todas las guías que puedas imaginar. Entramos en Caixaforum, donde exponían dos genios: Philippe Halsman y Cristina García Rodero. Comimos en otro clásico, La fragua de Vulcano, y echamos la tarde de compras. Por la noche, despedimos al letrero de Shweppes.

El tercer día, antes de volvernos a Córdoba, fuimos al Centro Cultural Conde Duque a ver la exposición de Chema Madoz, aunque nos encontramos con otras agradables sorpresas.

Enero de 2018. FITUR

Un año más, di una escapada a FITUR. Me encanta recorrer esa feria, descubrir nuevos o desconocidos rincones del planeta y saludar a los amigos que año a año van ayudándonos a conocer sus países y hacen que nos sintamos en ellos como si estuviésemos en casa.

Me encontré con Tamuna Jabauri, profesora de Tiflis que nos acompañó en 2014 por Georgia. Después visité el módulo de Tsiky Tour, de Madagascar, donde Fara y Hery habían expuesto muchas de mis fotos. Por último vi a Temur, de El Mundo Tour, que nos organizó un circuito por Uzbekistán la Semana Santa del año anterior.

El momento más emotivo fue ver de nuevo -después de 7 años de ausencia- el pabellón de Siria. Conversé un buen rato con Ziad Balkhi, del Ministerio de Turismo. Le conté nuestro viaje de 2009 y le enseñé la galería de fotos.

2018-2020

En octubre de 2018 fuimos al Auditorio Nacional a ver a Natalia Labourdette, soprano, que cantó magistralmente en Carmen, una ópera en concierto. Esa vez nos quedamos en el hotel Abba, frente al edificio Torres Blancas. Desde la habitación veía el tramo de la avenida de América en el que hice autoestop durante varias horas en una de mis escapadas mochileras. Las vueltas que da la vida.

En 2019 solo estuve de paso cuando fui a Islandia (en marzo) y a Namibia (en noviembre). Y en 2020 fui a FITUR en enero; preparaba un viaje a Perú no encontré un buen ambiente  —salvo en varios amigos que saludé—.Ya se mascaba la pandemia.

2021: nuestro 40 aniversario

No era el momento de plantear un gran viaje, ni siquiera una celebración. Pero nuestro 40 aniversario merecía algo especial y pasamos un finde largo en Madrid.

Viernes 2 de julio

A media mañana llegamos a Atocha  —siempre en obras—  y cogimos un taxi al hotel elegido, el Vincci Capitol. Después de comer en una terraza fresquita y descansar un rato, salimos a dar una vuelta. Estuvimos en el Círculo de Bellas Artes viendo tres exposiciones de PHotoESPAÑA y asomándonos al mirador. Después pateamos la Gran Vía hasta el Templo de Debod y regresamos al hotel.

PhotoESPAÑA 2021

PHotoESPAÑA es un festival internacional de fotografía que se celebra cada año en Madrid durante los meses de junio y julio. Las exposiciones de PHotoESPAÑA 2021 se presentaban en los principales museos, salas y galerías de arte de Madrid. En esta escapada a Madrid tuve ocasión de visitar cuatro de sus 86 exposiciones: las tres del Círculo de Bellas Artes y la de la sede de PHotoESPAÑA, en la calle Alameda (cerca del CaixaForum).

Ouka Leele. Supernova

Timm Rautert / Tod Papageorge. White Nights

Fotografía africana en The Walther Collection

PHotoESPAÑA (la sede)

Carlos Pérez Siquier y Martin Parr. La playa

Otras fotos del viernes

Sábado, 3 de julio

Después de un desayuno de cine en el Capitol, salimos otra vez hacia el Parque de la Montaña, donde había concertado una visita al cementerio de la Florida. Supimos de este recinto en la novela de Mercedes de Vega «Cuando estábamos vivos», que leímos Pilar y yo al alimón durante el confinamiento. Un azulejo, una capilla y una lápida son todo lo que honra los restos de los fusilados del 3 de mayo, que pintó Goya. De paso le echamos un vistazo a los frescos de San Antonio de la Florida, pero estaba prohibido hacer fotos.

Por la tarde nos acercamos a ver la marcha del Orgullo, que discurría entre Atocha y Colón. Nos colocamos en primera fila, frente al Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. Solo pensaba tomar algunas fotos para recuerdo…

Otras fotos del sábado

Domingo, 4 de julio

Paseamos toda la mañana. Primero al Rastro; siempre he tenido pasión por curiosear en Galerías Piquer y todas las bocacalles de Carlos Arniches. Después al Madrid de los Austrias, Palacio Real… hasta la hora del vermú.

Por la tarde fuimos a Serrano paseando y volvimos por Chueca que vivía la resaca del fiestón. Cenamos en el Gourmet Experience Callao; estaban prohibidas las fotos pero con el móvil tiré una preciosa puesta de sol sobre la Gran Vía ❤️.

La 1002 era una «habitación temática» que quedaba justo detrás del anuncio de Schweppes. La cama resultó más bonita que práctica  —se me salían los pies y la cabeza—  y para dormir tuve que cerrar bien las cortinas, ya que los neones no descansan. Las vistas eran espectaculares, y de noche alucinantes.

Y el lunes, 5 de julio

Hicimos las últimas compras y paseamos hasta el Retiro… volvimos al hotel a recoger las maletas y por una vez cogimos el metro hasta la estación. Volveremos pronto, Madrid tiene mucho que disfrutar.

2023. Vuelta a FITUR y la exposición de Hergé

Ya era hora de volver a FITUR, aunque solo fuera para saludar a mucha gente conocida. También aprovechamos para vernos algunos de los que estuvimos en Bangladés en noviembre pasado…

FITUR

Nada nuevo bajo el sol. Este año me colé con una acreditación ya usada que me dio una buena amiga. No encontré nada de lo que buscaba, pero aproveché para hacer contactos y coger muchas tarjetas… de hecho, allí conocí la agencia del circuito a los Balcanes que hicimos el mes de julio siguiente.

Hergé

Después de comer me fui para el centro; tenía entrada para la exposición de Hergé en el Círculo de Bellas Artes. Impresionante, muy bien montada y fácil de digerir. Como la vi algo acelerado, le hice fotos a casi todo, para repasarla después 😉